Texto 44

La estrella brillaba cuando el rayo de luz matinal incidía en ella.
Era un árbol sencillo. Sobre la pared los niños habían impreso con sus manos las hojas, alzados a la altura necesaria. Primero un tronco de pintura marrón, amontonando sus huellas dentro del espacio marcado.
La estrella se añadió al final. En papel de embalar fueron pegando trocitos desgarrados por sus pequeños dedos de revistas y restos guardados de manualidades.
Habían escrito deseos con letra de palo.
Estaban emocionados.

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