Texto 41

 Las palabras que escribo no me pertenecen. 

Son fruto de un juego de mi mente, unido al hecho de ser y estar en este presente y lugar. 

Si fuera otro u otra, en otra parte del planeta y en otra época, esas voces hablarían de un universo vivencial otro. 

No me serían propias ni de mi otredad, serían extrañas a mí transitar; porque mi esencia es fugaz, inasible, impensable, inocua, ideal inalcanzable. Aire por atravesar.

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